lunes, 13 de diciembre de 2010

Una propuesta educativa


Propuesta educativa
Tomando como punto de partida al niño y apoyarlo en su desarrollo, es que utilizamos los mandalas como un canal alternativo de expresión, ya que son instrumentos que curan,  otorgando una visión más clara de la realidad como un todo interconectado en pleno sentido. Con esta comprensión el amor surge espontáneamente disminuyendo la violencia o simplemente desapareciendo, ya que es insostenible que una parte de nuestro cuerpo tuviera el propósito de dañar a otra del mismo organismo.  –A través de la neurociencia se puede explicar, porque los mandalas despiertan la creatividad y actúan como centralizadores de las emociones.
“Los valores en el desarrollo del niño se hacen conscientes y adquieren sentido para el en la medida que los comprende y reflexiona acerca de ellos.”

Basado en los 4 pilares de la educación definidos por la Unesco en la educación del siglo XXl los mandalas cumplen una función importante en las metas definidas.

1.- Aprender a conocer; implica dominar los instrumentos y los métodos del conocimiento recuperando el placer de “conocer, comprender y descubrir”
2.- Aprender a hacer; implicando habilidades y destrezas para desarrollar competencias personales, hacia el trabajo en grupo, la toma de decisiones, y la relación con grupos diversos, capaces de inventar y poner nuestra creatividad en juego
3.- Aprender a convivir; este es uno de los retos más importantes del siglo XXI. La educación debe propender a descubrir progresivamente al otro, con nuestras diferencias, pero por sobre todo reconocer la riqueza de la interdependencia (dependemos los unos de los otros). Sin embargo para descubrir al otro, debemos conocernos primeramente a nosotros mismos.
4.- Aprender a ser; asociado a la exigencia de mayor autonomía y capacidad de juicio hacia el desarrollo y facultades de los alumnos. Fomentar el esfuerzo de ellos mismos en cambar sus vidas, el desafío de romper el patrón social que domina su historia, su familia y su posible futuro afrontando temores que todos tenemos y vencerlos.
Tradicionalmente la educación se orienta a la corriente analítica, los procesos siguen una lógica definida y con ello se trabaja casi en exclusiva el hemisferio cerebral izquierdo, que procesa la información verbal, codifica y decodifica el habla. Se ha dado muy poca importancia al hemisferio cerebral derecho, que se dedica a la síntesis y combina las partes para formar un todo. La expresión en este hemisferio no es verbal, sino por imágenes. La neurociencia a determinado la importancia de entender este funcionamiento para la aplicación en la pedagogía. Encontramos muchos estudios en el campo de la neurociencia referidas a la neuropedagogía en que establece la importancia de integrar estas capacidades cerebrales.
Los Mandalas  le ayudarán a desarrollar la inteligencia emocional, el razonamiento, el control y dominio del cuerpo, todo ello desde un prisma de predominio del pensamiento divergente o creativo.  Hablamos de inteligencia emocional cuando se tiene conciencia de uno mismo, esto se refiere a todos los aspectos internos del ser humano. La conciencia de uno mismo es una forma neutra que conserva la auto- reflexión incluso en medio de situaciones difíciles.  
Ignacio Morgado (Catedrático de la AUB en psicobiología y miembro del instituto de neurociencia de la misma) en  su libro 'Emociones e Inteligencia Social' resume el contenido esencial de su última obra explicando que «trata especialmente de cómo las emociones influyen en la inteligencia y la conducta social de los individuos y aporta claves sobre cómo la educación emocional puede contribuir al equilibrio emoción-razón y al bienestar de la gente».
Se ha demostrado que cualquier niño es capaz de alcanzar un nivel de rendimiento notable si se le confronta con los estímulos placenteros.
“En uno mismo está todo el mundo, y si sabes como mirar y aprender, la puerta está ahí y la llave en tu mano. Nadie puede darte la llave ni abrirte la puerta, excepto tu mismo”.
J. Krisnamurti.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Mandalas en los niños

Tomando como punto de partida al ser individual y único que existe en cada uno y con el objetivo de apoyarlo en su desarrollo utilizando la expresión artística como un canal alternativo; se basa el principal objetivo, desarrollar en el niño la capacidad de asombro frente a las posibilidades que les muestra el universo, amplían su creatividad encontrando soluciones a los desafíos que se les presentan. Más allá del terreno verbal, el niño puede representar su mundo interno sin límites donde la creación artística proporciona las herramientas necesarias para expresar libremente su relación con el entorno y consigo mismo.



Inteligencia emocional “Es la capacidad de canalizar las emociones, de saber usar un sentimiento adecuado para cada problema que nos plantea la experiencia”. Los niños que reciben una alfabetización emocional, mejoran sus vínculos consigo mismo, con el otro y con lo otro, equilibran sus emociones e intelecto, son más creativos, aprenden con más facilidad y llegan a cumplir más eficazmente sus papeles en la vida. Daniel Goleman (1947)


Este trabajo es muy beneficioso para alumnos con déficit atencional. Experiencias en Brasil (país en la cual viví los últimos 7 años) Trabaje con un grupo de niños de escasos recursos con los cuales tuve el privilegio de interactuar, después de unos meses la niñitas dibujaban sus propios Mandalas, simultáneamente con su avance comencé a ver cambios en la actitud de ellos frente a sus responsabilidades en relación con el medio y los demás, las niñitas de 9 a 12 comenzaron a tomar conciencia de su cuerpo, de su entorno, mejorando su autoestima. A través de sus hijos el trabajo con Mandalas causo en los adultos un cambio de actitud en su interrelación familiar. Cambiaron su lenguaje, aumentó su comprensión lectora, se despertó el interés por saber más, estaban más atentos y concentrados.


Tradicionalmente la educación se orienta a la corriente analítica, los procesos siguen una lógica definida y con ello se trabaja casi en exclusiva el hemisferio cerebral izquierdo, que procesa la información verbal, codifica y decodifica el habla. Se ha dado muy poca importancia al hemisferio cerebral derecho, que se dedica a la síntesis y combina las partes para formar un todo. La expresión en este hemisferio no es verbal, sino por imágenes. La neurociencia en sus avances por entender el funcionamiento cerebral han determinado la importancia de entender este funcionamiento para la aplicación en la pedagogía. Encontramos muchos estudios en el campo de la neurociencia referidas a la Neuro-pedagogía en que establece la importancia de integrar estas capacidades cerebrales, donde el uso del Mandala ayuda notablemente a esta integración.


El trabajo con Mandalas atiende los diferentes ámbitos pedagógicos, cognitivo, psicomotor, afectivo y social.


Los mandalas le ayudarán a desarrollar la inteligencia emocional, el razonamiento, el control y dominio del cuerpo, todo ello desde un prisma de predominio del pensamiento divergente o creativo. Hablamos de inteligencia emocional cuando se tiene conciencia de uno mismo, esto se refiere a todos los aspectos internos del ser humano. La conciencia de uno mismo es una forma neutra que conserva la auto- reflexión incluso en medio de situaciones difíciles.


Se ha demostrado que cualquier niño es capaz de alcanzar un nivel de rendimiento notable si se le confronta con los estímulos.


A través del dibujo, del color, el niño se expresa. Expresa su mundo interior, pensamientos, ideas, estados de ánimo y relaciones con el mundo.


A través de formas y colores utilizados con una u otra intención, el niño busca comunicarse con los demás, comunicar su interpretación de la realidad, proyectar sus impresiones, intenta comunicar la realidad de un mundo interno en su necesidad de compartir con los demás.


Los Mandalas como medio de superación de situaciones emocionales negativas. Fobias, ansiedad, temores nocturnos, acosos escolares y experiencias traumáticas-.


En el proceso de pintar Mandalas en el subconsciente desaparecen los problemas, porque nos encontramos en un estado de total relajación y concentración. Las respuestas de reacción a estados emocionales negativos van desapareciendo y poco a poco se transforman.


Los niños al trabajar con Mandalas desarrollan un nivel concreto de concentración y atención, se responsabiliza de sus tareas escolares, respeto por el trabajo de los demás, amplitud de su capacidad perceptiva, desarrollo de sus habilidades y destrezas cerebrales, se manifiesta una armonía interna en el niño del que se desprenden los más nobles pensamientos, todo el medio circundante participa de esta gran red, en esa red se contienen los aspectos más esenciales del ser, sus emociones se ordenan y cada cosa toma su lugar.







Mi alma me habló y me enseñó a decir "Estoy listo" cuando lo desconocido me llama. Antes de que mi alma me hablara yo no respondía a ninguna voz, salvo a la que conocía y caminaba por el sendero cómodo y fácil. Ahora lo desconocido es un corcel que puedo montar para conocerlo, y la llanura se volvió escalera y por sus peldaños trepó a la cima.¨ (Kalhil Gibran)

Funciones cerebrales

Mi alma me habló y me dijo: "No midas el tiempo diciendo: Hubo un ayer y habrá un mañana."Antes de que mi alma me hablara creía que el pasado era una época que nunca volvería y que el futuro nunca podía ser alcanzado. Ahora me doy cuenta de que el presente contiene a todo tiempo y que en el se encuentra todo lo que se puede esperar, todo lo realizado y todo lo cumplido. (del libro ¨cuentos y pensamientos¨ de Kalhil Gibran)
Poseemos diferentes estructuras en el cerebro que procesan diferentes niveles de consciencia, y mecanismos bioquímicos que median en la represión.



Estructuras del cerebro o niveles de consciencia:


La 1ª línea de consciencia se corresponde con el "cerebro instintivo" o complejo cerebral reptiliano.


Esta línea de consciencia incluye el sistema nervioso primitivo y es la primera línea en evolucionar.


Las funciones vitales están mayoritariamente bajo su control: la respiración, la actividad cardiovascular, las hormonas, los procesos digestivos,... y controla la homeostasis, manteniendo la presión arterial, los latidos del corazón y otras funciones vitales.


Los traumas que suceden al feto o al bebé antes de los seis meses de vida tienen una probabilidad muy alta de afectar a estas funciones.


Los dolores de la primera línea son los menos accesibles. Es el nivel de donde es más difícil recobrar los recuerdos. Aunque los pacientes hacen progresos durante toda la terapia, sólo cuando acceden a esta primera línea se producen cambios biológicos importantes. Sin el acceso a este nivel no podemos determinar el impacto tan increíble que el trauma en la primera línea produce en el desarrollo de síntomas y conductas posteriores, y como moldea lo que somos y lo que hacemos.


La 2ª línea de consciencia se corresponde con el "cerebro emocional" o sistema límbico.


Es el nivel afectivo o la mente del sentimiento. Se relaciona especialmente con la emoción y la motivación. Se empieza a desarrollar hacia el sexto mes y continúa durante la infancia.


Este es el nivel en que los individuos pueden disfrutar la música, desarrollar imágenes o apreciar la poesía. La segunda línea no puede hacer cálculos matemáticos, pero puede soñar y mezclar emociones con las sensaciones de la primera línea para formar la experiencia.


La 3ª línea de consciencia es el "Cerebro Intelectual" o corteza cerebral.


Se corresponde con la capa externa de la materia gris del cerebro y cerebelo.


En la tercera línea de consciencia, razonamos y desarrollamos ideas, integrando la información de los dos niveles anteriores, proporcionando un significado a la experiencia.


El cerebro intelectual organiza las cosas intelectualmente, se relaciona con el mundo exterior, e integra los niveles de consciencia inferiores, ayudando a inhibir los impulsos y dando un sentido a los sentimientos.


En esta línea se producen ideas para defendernos contra los traumas de la primera y segunda línea, se filtran las sensaciones y sentimientos sobrecogedores, y se doblega la lógica hasta que se acomode a nuestra verdad interior.


La habilidad de la tercera línea para inhibir los sentimientos nos permite hacer planes, proponernos objetivos y conseguirlos, seguir funcionando aunque haya mucho dolor a otro nivel.


El cerebro intelectual empieza a jugar un papel activo hacia los seis años de edad y continua desarrollándose hasta los veinte años aproximadamente.


Estos tres cerebros funcionan como ordenadores interconectados entre si, cada uno con su propia memoria y funciones especiales.


Lo que hace cada uno de estos cerebros y como se interrelacionan entre si es fundamental para entender nuestra salud mental y física.


Cada uno de los niveles de consciencia contribuyen a formar lo que llamamos la mente. En una persona normal y saludable estas tres mentes distintas funcionan como un sólo aparato mental. Trabajan en armonía por el bien del organismo, permitiendo a la persona ser un "ser que siente y piensa", con reacciones emocionales saludables a estímulos exteriores, y la habilidad para pensar con claridad sobre estas emociones y usarlas como guías para la conducta.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Funcion terapeuta de los mandalas


Función terapeuta de los mandalas:



En la cultura occidental, fue Carl G. Jung, quien los utilizó en terapias con el objetivo de alcanzar la búsqueda de individualidad en los seres humanos. los mandalas representan al ser humano. Interactuar con ellos es un poderoso instrumento para sanar las fragmentaciones psíquicas y espirituales, ayuda a manifestar la creatividad y a reconectarnos con nuestro ser esencial. Según señala Jung la producción de mándalas aparece en conexión con estados de desorientación, de pánico o, de caos psíquico y su finalidad parece ser la de convertir en orden la confusión. Esto es expresión del carácter compensatorio de la energía psíquica cuyo proceso escapa de la conciencia del paciente. Dice Jung refiriéndose a estos dibujos; "Expresan por eso la idea del refugio seguro, de la conciliación interior de la totalidad". El símbolo del mándala es considerado como señal de la culminación de éste en el que el centro del mándala correspondería al Sí Mismo. La producción espontánea de estas imágenes representa la disposición natural del individuo para conectarse con los arquetipos de lo inconsciente colectivo y expresarlos simbólicamente. Por esto mismo, muchos de los dibujos de mándalas contienen concepciones e ideas filosóficas y/o religiosas que, como tales, tienen un carácter luminoso. Esto último se advierte en la intensa carga emotiva asociada a la experiencia.


El Mandala es una herramienta para conectarse con el Universo, con la esencia de la vida… y también nos puede llevar al encuentro de nuestras más desconocidas características personales. Crear mandalas e interactuar con ellos, ya sea a través de la meditación o con la simple observación, abre puertas hasta el momento desconocidas, dejando que brote de forma libre y natural la sabiduría interior. Los mandalas son representaciones del cosmos, del origen de la vida, de la totalidad de nuestro ser. Cada persona responde a ellos instintivamente, más allá de su edad, género, raza, cultura, etc.


Los Mandalas actúan equilibrando los chakras por medio de los colores y haciendo meditar el lado lógico de nuestro cerebro a través de las formas geométricas sagradas. El Mandala enviará impulsos a la mente interna llegando a los receptores del cerebro donde se procesará y se obtendrá una reacción, cuyo propósito consiste en entender "intuitivamente" las posibilidades infinitas del subconsciente humano, permitiendo que afrontemos tales hechos y así sacar las "trabas" de nuestra mente, para poder superar todas nuestras limitaciones a nivel psicológico-espiritual y enfermedades a nivel físico. La técnica de los mandalas, promueve este tipo de trabajo interno de meditación y relajación, colaborando ampliamente en la reconstrucción de nuestras pautas internas sacándolas a la superficie para poder conocerlas, asumirlas y posteriormente curarlas.


Un Mandala siempre va a ser positivo sea cual fuere su color, pero resulta doblemente útil, cuando nosotros ya hemos localizado algún problema, y queremos atacarlo, entonces podríamos ayudarnos eligiendo algún color determinado, el cual actuaría de manera directa, acelerando el proceso de curación. Podríamos decir que el mandala es un dibujo a través del cual exponemos nuestro inconsciente. La practica nos ayuda a meditar y de esa manera a poder seguir un viaje en busca de nuestro yo.


"Solo se volverá clara tu visión cuando puedas mirar en tu propio corazón. Porque quien mira hacia fuera sueña. Y quien mira hacia dentro despierta" Carl Jung






Carl Jung dice en su libro ¨el secreto de la flor de oro¨ El símbolo mandálico no sólo es expresión sino que también tiene efecto. Reacciona sobre su autor. Antiquísimos efectos mágicos se asocian con ese símbolo, pues desciende originalmente del "círculo protector", del "círculo encantado", cuya magia se ha conservado en innumerables usos populares. La imagen tiene el objeto manifiesto de trazar un surco mágico alrededor del centro, el templo o recinto sacro de la personalidad más íntima para impedir el estancamiento o rechazar la distracción por lo externo. Las prácticas mágicas no son otra cosa que proyecciones del acontecer anímico, que hallan aquí su reaplicación sobre el alma, obrando como una especie de encantamiento de la propia personalidad; es decir, un retrotraer, sostenido y facilitado por medio del proceder gráfico, de la atención o, mejor dicho, de la participación, a un recinto sacro interno que es origen y meta del alma, y que contiene esa unidad de vida y conciencia primero tenida, perdida luego y que ha de encontrarse nuevamente...


La voluntad consciente no puede alcanzar tal unidad simbólica, pues la conciencia es, en este caso, parte. El opositor es lo inconciente colectivo, que no entiende ningún lenguaje de la conciencia. Por lo tanto, se tiene necesidad de símbolos "mágicamente" efectivos, que contengan aquellos analogismos primitivos que hablan a lo inconsciente. Sólo mediante el símbolo puede lo inconsciente ser alcanzado y expresado, por cuyo motivo jamás podrá abstenerse de símbolos. El símbolo es por un lado la expresión primitiva de lo inconsciente y, por el otro, una idea que corresponde al más alto presentimiento que le sea dado a la conciencia.


El más antiguo de los dibujos mandálicos que conozco es una llamada "rueda solar" paleolítica, que fue descubierta en Rhodesia. Está basada, de igual manera, en el número 4. Cosas que llegan tan hacia atrás en la historia de la humanidad tocan, naturalmente, las capas más profundas de lo inconsciente, y posibilitan asirlas donde el lenguaje consciente se muestra como totalmente impotente. Tales cosas no pueden ser creadas por el pensamiento, sino que deben crecer de nuevo hacia arriba desde la oscura profundidad del olvido, para expresar los presentimientos supremos de la conciencia y la intuición más alta del espíritu y, así, fundir en uno la unidad de la conciencia actual con el primitivo pasado de la vida.

origen del mandala